Mi mamá nació hace 83 años en la Aguada (vereda de
Galán/Santander), pero la gente de allá siempre le ha dicho "la
Aguá", con ese acento propio del campesino santandereano
A mi mamá le gusta contar historias, y tiene muchas, pero a
mi las que más me gustan son las de su infancia y juventud en "la
Aguá". Cómo aquella de la escuela, donde la profesora ponía a los niños a
cantar los sabanales "to'eldia" o a cambiar las sillas de un lado a
otro y otras veces se ponía a peinar las niñas... por eso no aprendían ná
(igual que ahora... jajaja)
También recuerdo esa historia en la que en una fiesta del
pueblo, el cura la vio desde el atrio bailando con un vestido azul que no tenía
mangas sino unas tiras sobre los hombros y gritó delante de todos:
¡Allá, la muchacha del vestido azul… es una insulsa!
La gente se quedó mirándola, preguntándose en
cuchicheos, qué tantas cosas le habría
querido decir el padre con semejante palabra.
También cuenta que a veces los domingos después de misa,
mi "Mama-Señora", se quedaba
en la casa de su hermana Griselda ayudándole con los oficios y ella al final
ella le daba su almuerzo y el de los niños. Pero el esposo de Griselda, le
decía en voz baja:
—Zelda... Zelda...bandéese sola... sola...sola…(pa no
darles nada)
De tantas historias hay una que me quedó grabada porque en
esa época estudiaba Sociología. Estábamos con mi mamá en el parque de Pao y
ella le contaba a una paisana que cuando era niña "pensaba que el mundo
terminaba en las montañas que se veían desde allí" ... pero después
descubrió que "si uno caminaba hasta esas montañas, encontraba más mundo y
que si seguía caminando, aparecía todavía más mundo..."
En ese momento (yo) comprendí el concepto de Horizonte del
filósofo alemán Edmund Husserl.
Así son las historias de mi mamá...simples, pero con un
significado profundo.... Feliz Cumpleaños... ¡Ay amá!





